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Entrevista de La Rioja - 1999
El nuevo disco de La Polla se titula Toda
la puta vida igual y es más de lo mismo, así que guay,
¿no?
-A ver, vosotros, pollos, ¿habéis
evolucionado en algo?
"Evolucionar, creemos que lo justo: hacemos
lo mismo de siempre y, a estas alturas, ya no estamos para cambiar".
-El caso es que habéis dejado la
independiente navarra Gor por la madrileña Zero:
"Queremos remarcar que no hemos fichado por
Zero, sino por Maldito Records, que tiene a Zero como distribuidora.
Dejamos Gor porque se acabó el contrato y nos convenció
bastante más la forma de trabajar que nos ofrecieron, por
un lado, Maldito Records y, por otro, Zero, que se dedica básicamente
a la promoción".
-Y que lo hace asegurando que tenéis
el mismo potencial comercial de Extremoduro. ¿Lo creéis
así?
"Ah, ¿sí? No sabíamos
nada. Ahora mismo, ni nos paramos a pensarlo".
-Está claro que los de Salvatierra
no van a sorprender a nadie, pero podemos dar fe de que, después
de veinte años en la brecha, siguen echando el bofe en directo,
con unas ganas, una energía y una profesionalidad que nunca
alcanzará ninguno de sus discípulos. Por cierto, ¿notáis
vuestra influencia en otras bandas?
"No es que la notemos. Lo que pasa es que
a todos los grupos se les compara con los que ya existen".
-Venga, contadnos cuántos bolos
dais al año y tal y tal.
"Hacemos más o menos los mismos todos
los años. Tocamos unos ocho meses por temporada y sin gira
como tal: según nos llaman, vamos cumpliendo los conciertos.
La relación porcentual entre Euskadi y el resto del Estado
sería de un 30-70, porque esto no es tan grande y puedes
acabar cansando un poco a la gente. La afición es parecida
en todos los sitios y los ayuntamientos se acuerdan de nosotros
muy de vez en cuando; normalmente, los más pequeños".
-En verano, en las fiestas del barrio getxotarra
de Santa Ana, vuestro concierto fue la leche. ¿Lo recordáis?
"Sí, fue como otro cualquiera. Como
no se paga entrada y acude gente de todas las clases, es bonito:
incluso ves en las orillas a personas mayores, que te miran como
las vacas al tren".
- El número trece. Una duda metafísica:
¿a Evaristo no le molesta que le tiren gargajos? Da la sensación
de que lo soporta con estoicismo de mártir. De hecho, en
No aburras, canta "no me grites ni me escupas".
"Por supuesto que le molesta, y mucho, pero
la canción no habla de los que van a nuestros conciertos".
-También es llamativo cómo
funcionan las canciones del pasado: chavales que no habían
nacido cuando salió Salve se saben los clásicos de
carrerilla.
"Pues sí, es lo de siempre. Hay gente
que conoce tarde al grupo, le gusta y es la primera que se aprende
las canciones".
-La cuestión es que los pollos han
editado su álbum número trece, que sucede al segundo
directo de su carrera, La Polla en tu recto, con perdón.
¿Cómo funcionó de ventas y demás?
"Nunca hemos sabido la cantidad exacta que
ha vendido cada uno de nuestros discos, pero 'La Polla en tu recto'
lo tuvo más fácil, ya que, aparte de un directo, es
un resumen de todos los discos anteriores".
-¿Y estáis contentos con
Toda la puta vida igual?
"Bueno, solemos ser muy críticos con
nuestros discos, pero sí, estamos contentos, tanto con el
sonido como con las canciones".
- En el disco, grabado en Lorentzo Records,
lanzan villancicos criminales y euskaldunberris de la escuela Toy
Dolls (Shanti), denuncian las desigualdades sociales (Igual para
todos) y los abusos sexuales infantiles (Deja a los niños),
hacen rock and roll con guiños onomatopéyicos a El
Consorcio (Mundo cabrón), derrochan el sarcasmo y la mala
leche de los primeros tiempos (Maigenerasion) y, en Basura, recuerdan
un poco a las bandas californianas. Pero, ¿a vosotros os
mola eso?
"Cuando salieron Green Day, Bad Religion u
Offspring, se oía hablar más del punk. A algunos de
nosotros sí que nos gustan Rancid.
-¿El sello Epitaph?
También nos interesa, porque de su mano
hemos conocido a muchos grupos buenos".
- Además, La Polla se muestran melancólicos
y rockistas en Pastelarium, coquetean con la filosofía de
Enemigos en Qué tururutu, ay qué tururu y aparecen
cachondos en la cocainómana Chisourray y ambiguos en la mentada
No aburras:
"No va contra las drogas, sólo habla
de cómo le pueden sentar a cada cual. Si no te van bien,
pues que no le toque a otro el marrón de aguantarte. No cantamos
ni a favor ni en contra de las drogas. Hablamos de ellas porque
están ahí y todo el mundo las conoce y sabe cómo
conseguirlas".
-¿Contra qué debe cantar
La Polla y contra qué no?
"Debe cantar contra lo que ya canta, y nunca
lo haría en contra de lo que nunca lo ha hecho".
-Ajá, ¿y os veis sobre las
tablas dentro de diez años? ¿No os cansáis
de meter tanta caña?
"¿Cansarnos? Qué va. Esto es
lo que hacemos desde hace veinte años, lo que sabemos hacer,
y nos gusta. Por supuesto que nos imaginamos dentro de diez años,
y de otros veinte. ¿Nuestra media de edad? Bueno, lo dejaremos
en y tantos". |