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Entrevista de El Correo - 2001
Evaristo y los pollos llegan a su decimocuarto
disco, que trae alguna sorpresa rockera. No les gustan las entrevistas,
pero en esta ocasión hacen una excepción.
Estamos emocionados: los pollos nos han
concedido una entrevista y contestan en condiciones a nuestro interrogatorio.
No suelen ser proclives a estos menesteres, o sea que ya podéis
recortar estas páginas. La caso es que el lunes lanzaron
su disco «número catorce o así», titulado
Bocas (Maldito Records-Mastertrax), que trae las consabidas salvas
mosqueadas del vocalista Evaristo, los coros para que se adhiera
la peña, las guitarras punk rock y varias novedades: algunos
temas de sesgo rockista, y dos más en euskera y gallego.
Nuestro corte favorito es la desternillante
vacilada Fucking USA, y los alaveses inciden en sus argumentos habituales:
«La desmitificación del movimiento rockero de ‘Las
batallitas del abuelo’; la crítica a la preocupación
por la estética más que por el contenido de ‘Hoy
haré la revolución’; la duda comprensible y
felizmente resuelta de ‘Alegría navarra’ y el
canto orgulloso de ‘Punk’». Bueno, tenemos al
otro lado de la línea a Fernando, Abel, Evaristo, Sume y
Jokin, que responden desde su cuartel general en Salvatierra-Agurain.
Vamos allá.
-¿Cómo mantenéis el
entusiasmo y la energía después de tantos años?
¿Tomáis Viagra?
La única manera de conseguirlo es que te
guste lo que estás haciendo, que te lleves bien con el resto
del grupo y tener ganas de seguir con esto. El Viagra, pues, de
momento no lo usamos, pero igual es cuestión de probarlo.
-¿Sois conscientes de que habéis
creado escuela? El último disco que hemos recibido con vuestra
huella es Sólo jugamos si ganamos, de Disturbio.
Nosotros no hemos inventado nada ni somos profesores
de ningún grupo. Es muy difícil que a una banda nueva
no se le puedan ver influencias de algún tipo de música.
Disturbio están en el pueblo, y todo se pega.
-Por cierto, ¿qué os parecen
Segismundo Toxicómano? Son de Vitoria y el día menos
pensado os quitan el primer puesto en el ránking del punk
patrio.
¡Joder! Pues nunca hemos visto que estemos
en el primer puesto de ninguna lista de éxitos. Los Segismundo
acaban de sacar un muy buen disco y, de hecho, van a actuar con
nosotros en bastantes conciertos el año que viene.
-¿Qué fórmula seguís
para componer una canción de La Polla?
Es un revoltijo: cualquiera trae una idea y la
curramos entre todos. Cualquiera puede meterse en los instrumentos
de los demás, pero el que trae la idea es el jefe de la canción.
Así es bastante más curioso y entretenido.
«Cada vez nos escupen menos»
-¿Todos vuestros temas han de tener
coros consuetudinarios?
En una ocasión, alguien escribió
que éramos un grupo que sólo sabía hacer oeh
y ouoh. Así que, agradeciéndoselo mucho, en este disco
también va una pequeña ración de coros consuetudinarios.
-¿Cómo buscáis los
argumentos para vuestras diatribas? ¿Tenéis miedo
a repetiros?
Lo cierto es que no hay que revolver mucho para
encontrar temas sobre los que cantar. Simplemente con ver la televisión
y darte cuenta de la forma en que te cuentan las noticias, para
que a su cúpula les cuadre bien con el resto de sus negocios
y tenderetes, ya tienes un montón de ideas para empezar.
Lo de repetirnos sí que es una cosa que miramos bastante,
aunque a veces es inevitable.
-¿Habéis compuesto alguna
canción optimista? Dejando aparte las ácidas de las
que se pueda extraer moraleja, claro.
Alguna habrá, pero ahora mismo no se nos
ocurre.
-¿Por qué vuestra salida
de Zero? ¿Abandonáis el barco de esta compañía
como Hamlet, porque parece que se hunde económicamente?
A ver, por partes. Nunca fichamos por Zero. El
disco anterior, Toda la puta vida igual, así como este Bocas,
salen con la discográfica valenciana Maldito Records. Anteriormente
la distribuía Zero, y ahora lo hace Mastertrax. La única
relación que manteníamos con Zero es que era la distribuidora
de Maldito Records, así que no abandonamos a nadie, simplemente
la discográfica cambió de distribuidora. Respecto
a si Zero se hunde económicamente, vete tú a saber.
En este mundillo hay mucho cotilleo-rock.
-¿Por qué habéis fichado
con Maldito?
Les conocíamos por haber organizado algunos
conciertos juntos, y hubo idilio. Es el segundo disco que sacamos
con ellos y en verdad que estamos contentos.
-Además, también rompisteis
con vuestro anterior manager, Txus.
Son problemas de convivencia, pero mientras nosotros
sigamos estando a gusto con lo que hacemos, daremos guerra durante
mucho tiempo. Por cierto, ahora esas funciones las lleva Manu.
-¿Cuántos conciertos dais
al año?
Lo de los conciertos es muy relativo. Dependemos
de que la gente nos llame y nos pongamos de acuerdo para ir a tocar.
No tenemos una oficina de marketing dedicada a vendernos, así
que dependemos de que a la gente le guste lo que hacemos y quiera
organizar un concierto con nosotros. Solemos tocar por Euskal Herria
y por todo el Estado. Muy de vez en cuando, y a pesar de que no
nos gustan los aviones, cruzamos el charco y tocamos por Sudamérica.
-¿Os escupen sólo en Euskadi
o fuera también le ocurre lo mismo al pobre Evaristo?
Afortunadamente, cada vez escupen menos. Parece
que la tontería de escupir se va acabando poco a poco, aunque
siempre queda alguno que tiene exceso de secreción bucal
y que no sabe qué hacer con ello.
-Entremos en la novedad. ¿Por qué
el álbum se titula Bocas?
Lo de Bocas no tiene mucha explicación.
Hicimos el disco, había que ponerle un título, y el
que más nos gustó de los que se nos ocurrieron fue
éste.
-Sorprenden ciertos cortes de rock, casi
americano o alternativo.
Todos tenemos influencias, está claro, pero
personalmente no creemos que los grupos americanos nos hayan influido
demasiado. Tenemos más referencias de bandas británicas
del 77, más acordes con nuestra edad.
-Aparte de la coña con parrafadas
en inglés de ‘Fucking USA’ –muy lograda,
en serio–, cantáis en gallego y en euskera. ¿A
qué se debe tanto sesgo políglota?
No es la primera vez que cantamos en gallego –antes
hicimos Demo do can– ni en euskera –Shanti–. Lo
cierto es que Evaristo siempre ha hablado gallego y, últimamente,
no se le da mal el euskera. Hay temas que consigues expresar mejor
en un idioma que en otro, y por eso van estos dos en el disco.
-El corte en euskera, que me recuerda a
Hertzainak, tiene letra muy política. ¿O es ácida
ironía?
Hoy en día todo es política, desde
echarle gasolina al carro hasta comprar aspirinas en la farmacia,
así que la historia del euskaldun prehistórico con
cachiporra y boina, no deja de ser eso… ¡Cabeza dura,
siempre dura!
-Cuando cantáis, parecéis
infalibles. ¿No habéis cometido nunca un error?
Pues seguramente bastantes, pero no vamos a ser
nosotros quienes los contemos.
-Pillo mi LP Salve, el original, y veo
que es del 84. ¿Celebraréis un 20 aniversario?
El veinte aniversario de la banda ya ha pasado.
Nos juntamos en el 79, con lo que ya hemos hecho 22. Nos dan bastante
igual los aniversarios. |