The Kagas
“Nuevos héroes del rock”.
Potencial. Enero de 2003
The Kagas es el resultado de la unión entre Evaristo,
cantante de La Polla, y algunos de los componentes de
RIP. Mantener un secreto así era poco menos que
imposible por mucho que el trabajo se presente como una
selección de bandas neozelandesas de hardcore o
algo parecido. Tampoco es que fuese a durar mucho el acertijo.
En cuanto empieza el trabajo se revela abiertamente quién
es el escritor y cantante de estas coplas. Evaristo sabe
como nadie hacer emocionantes y útiles los mensajes
antisociales, transmitiendo un aliento de irreverencia
calentito y apestoso. El de Aguráin (que empieza
en febrero con La Polla tras haber sustituido al batería
fallecido hace unos meses) sabe buscar la llaga y ahí
se entretiene, riéndose de la tristeza impuesta
por una sociedad tan sumisa como pacata y asustadiza.
Al viejo ritmo del un-dos-tres-p’adelante, el compacto
ofrece diecinueve temas (y uno escondido donde colabora
Albert Pla) eléctricamente imparables y rematadamente
cañeros, canciones sin finuras ni virguerías.
Una vez metidos en faena, y entendiendo la ironía
de quienes componen The Kagas, no sorprende encontrarse
con canciones que abusan del chiste interno, como sucede
en esas piezas donde Evaristo se arranca a capela por
caminos cercanos a la jota, pasajes que pueden tener en
directo lugar pero que, así, enlatados… como
que no pegan. Lo demás, o sea, el grueso del trabajo,
es todo un ejercicio de punk rock contestatario donde
la clarividente filosofía del cantante sobresale
por los cuatro costados. Los yanquis ponen “explicit
lirycs” en sus discos con contenido ideológico
que pueda herir a los más pacatos; aquí
ponemos Evaristo y todos quedan advertidos.
En el álbum se incluye una pista de CD ROM donde,
además de vacilar con la inventada biografía
del grupo (incluida entrevista), se añade variada
información sobre fanzines y demás imaginería
underground.
Kike Buitre