La Polla Records en Oihuka - 2003

LA POLLA RECORDS
"Salve" (1984)
La Polla Records es uno de estos raros conjuntos que en cuanto oyes su nombre o un tema cualquiera ya te has quedado con él para siempre. En cada sitio que actúan dejan pegado un “chicle” difícil de quitar.
No seremos nosotros quienes intentemos explicar o definir a este grupo, bastante hemos tenido o bastante nos hemos divertido con grabarlos para meternos en chaquetas ajenas.

Han dicho de ellos:
- “Son un escupitajo orgulloso, una pesadilla de esas que asaltan el sueño del Fiscal General del Reino” (Diego Manrique- Rock Especial).
- “No es que sean unos músicos experimentados, pero la fuerza y frescura de su cantante Evaristo hacen de La Polla Records un grupo no habitual” (Plaka-klik-Egin).
- “La Polla Records conocen el secreto del rock y tocan con sentido y gusto, buenas letras de mala leche” (P.E. Igartua-Tribuna Vasca).
Salve es un disco fresco y con fuerza es este “Salve” y La Polla Records son:
Evaristo (voz). Charli (guita, coros). Sumé (guita, coros). Malegüin (bajo). Fernando (batería).
Componen ellos un quinteto mordaz, punzante, y mordientes tanto en letras como en música. Oye “Salve”…que te gustará.

SOÑUA-OIHUKA.

"Donde se habla" (1988)
Si, si… La Polla Records otra vez, y ya van cuatro, cuatro elepés para siete años agitados andando por la carretera y convenciendo a mucha gente. Diles una provincia y te dirán rápidamente dos o tres pueblos en los que hayan tocado.
En estos tiempos en que los grupos van poco a poco dulcificándose o siendo engullidos y admitidos por los medios de comunicación La Polla Records, grupo de reconocidas ventas y popularidad, sigue siendo un grupo incómodo para mucha gente de este oficio.
Durante este último año La Polla Records ha sufrido muchos vaivenes. Han pasado de su experiencia de autoproducirse su tercer trabajo “No somos nada” con su sello Txata, al punto de cuestionarse durante un mes la existencia del grupo. Ha sido un año agitado, y no te extrañe, llevaban siete años tocando juntos sin unas vacaciones. Pero con unas vacaciones y un poco de tranquilidad toda la tormenta pasó y el trabajo de este su cuarto elepé, que hoy te presentamos, les puso otra vez en marcha.
Y esto es lo que han hecho, un disco con marcha y caña como ellos y pocos más saben hacerlo. En Oihuka creemos que se han quitado una espina que tenían clavada con el anterior trabajo. Con ganas y con toda su fuerza nos presentan este “Donde se habla”; en él retoman, por supuesto de una manera muy personal, aquello de hacer un disco “conceptual”. Se han querido apuntar al mundo de las fábulas con un disco por el que pasan avestruces, mariposas, ciervos, pingüinos, ratas, etc…etc…; te recomendamos que leas el prólogo que ellos han colocado en las letras. Personas, posturas y situaciones quedan reflejadas con gracia, ironía y sobre todo mala leche. La Polla Records, a nuestro juicio, muestra una madurez envidiable que lleva a convertirlos en un grupo que ha creado escuela y una masa fiel de seguidores a sus actuaciones.
El single extraído para promoción del disco es “La Avestruz”, único tema cuya música no firman ya que es una versión del grupo The Boys. El disco ha sido grabado en los estudios Elkar en Lasarte (Gipuzkoa) por Jean Phocas y con la idea original de la portada del propio grupo. Aquí están estas quince píldoras para que las degustéis y que no se os atraganten si veis algún resquicio de algo vuestro reflejado en los bichos.
Gracias, y que lo disfrutes a pleno volumen.

"En directo" (1989)
Lo habíamos oído comentar muy a menudo, “La Polla Records es uno de los grupos del estado con el directo más potente”.
Por eso el reto era grande. No resultaba nada fácil lograr plasmar en un disco la caña que el grupo da en directo.
Nos pusimos a la tarea y para empezar buscamos una de las salas con más solera de Euskal Herria, Ilargi de Lakuntza, a no demasiados Km. de donde vive y ensaya La Polla. Por el escenario de esta sala ha pasado gente tan mítica como Peter & The Test Tube Babyes, Cockney Regets, Meteors, Adicts y un largo etcétera de forma que sus paredes y su peña habitual saben mucho ya de decibelios calientes. El grupo no quería hacer un disco en directo y que luego, como tantas veces pasa, hubiera que repetir la mayor parte de la grabación en el estudio. Por otra parte no queríamos que el disco sonara a grabación de cassette y necesitábamos una unidad móvil y un técnico con experiencia. La unidad móvil estaba en París, “Le Voyageur” fue la elegida. Un equipo con experiencia ya de varios años de grabación de rock en directo y en los mandos uno de los mejores técnicos: Jean Phocas. Por supuesto que alguien echará en falta alguna de las canciones que más le han gustado de la Polla Records. El repertorio fue elegido por el grupo y se puede decir que todas las que están, son canciones tope. Hay recuerdos del primer lp; “El Guru”, “Nuestra alegre juventud” y un salvaje “Txus” con letra en primera persona y que Evaristo cantó desde el suelo.
Hay temas de su segundo lp como “Lucky man for you” ó “Cara al culo” pero en realidad el grupo centró su actuación en canciones de sus dos últimos trabajos: “No somos nada” y “Donde se habla”. El concierto fue rotundo y las casi dos mil personas que pasaron por la sala los dos días de la grabación así pueden atestiguarlo. La fiereza de los instrumentos, el gran momento de Evaristo cantando y la marcha del personal animándole están ya en las estrías del disco. Un disco en directo que suena…¡y cómo!

"Ellos dicen mierda, nosotros amén" (1989)
Pocos grupos tienen en su haber el historial de La Polla Records, una decena de años funcionando, un centenar de canciones plastificadas y un pistón que no baja, y como muestra os presentamos el último disco, sexto de los que han grabado, y que lleva por título “Ellos dicen mierda, nosotros amén”. La canción que da lugar a este título es la que cierra el disco y es un “himno” donde los coros son los protagonistas. El disco se compone de catorce canciones y un instrumental y se grabó en diciembre de 1989 y fue mezclado en enero de 1990. La producción musical y los arreglos han corrido a cargo del grupo y la grabación ha sido hecha por Jean Phocas. La Polla Records se presentan en este disco más duros que nunca. A parte del ya reseñado “Ellos dicen mierda” hay declaraciones de principios como “Nací sin carnet” y “Así es la vida” ó alegatos contra la forma de entender la cultura como “Balada inculta”. Otra de las características de este disco son las canciones “satíricas” terreno en el que La Polla Records se desenvuelve a las mil maravillas. “La mula”, por ejemplo, es la historia de un general que es coceado por tan noble animal, el cual no entiende nada de estrategia sobre el entierro de un aristócrata: cuánto golfo, cuánta zorra, ¿Quién heredará? En este disco hay también canciones rápidas y potentes como “El suicida” acerca del morbo de los medios de comunicación en temas como el suicidio. “La pipa” es una canción en la que el protagonista es una pistola, “Mi culata y mi cañón dan ó quitan la razón, delante ó detrás, ésa es la cuestión”. “Bloqueo” y “Kiero un buey” son canciones crónicas de la actualidad política, escucharlas es tener una versión realmente diferente de la que dan los medios de comunicación de hechos y personajes de la actualidad. En este disco hay más cosas, pero esperamos que tú mismo las descubras. La portada ha sido realizada por Manolo Gil a partir de una idea del propio grupo, descifrando las pintadas que aparecen en ella te pasarás un sabroso e instructivo rato. Esperamos que este comentario te ayude a escuchar el último “curro” de La Polla. Nada más.

"Barman" (1991)
Pasados los efluvios pensionistas del anterior trabajo “Los Jubilados”, los de Agurain-Salvatierra nos adentran en un nuevo maremagnun de sonidos con sello de la casa; es decir, un made in La Polla Records. Se habló de relajamiento con el elepe de Los Jubilados, pero se intuía la sensación de movimiento. Ahora nos llega el maxi titulado “Barman”, que es junto con el anterior título algo que tenían guardado en el baúl. Un maxi con canciones y autoversiones. La buena costumbre que tiene La Polla Records radica en el carácter cotidiano de sus temas. La intuición sobre los relatos diarios para tiempos en los que la ironía tiene una carga coyuntural descarada. La Polla Records siempre asalta al morro. En este maxi refuerzan las garras con toques brutales del punk-rock. Nos presentan cuatro canciones de lo más variado, pero el que da título genérico al maxi será el que se lleva la palma de rapidez y del homenaje a los/as camareros/as. “Barman”. “Ángeles Caídos” critica al racismo descaradamente y lo hacen al ritmo creado por Coke Sparrer. “Kamarraden”, como diría alguien por ahí, es la hora de pensar en clave de jaleo. The Undertones cede para que La Polla proceda. Guitarras a diestro y siniestro. “Barman” será una de las canciones más versioneadas que existan, hasta el mismo Prince nos regaló una. Pero esta versión de Barman es una pasada líquida con tintes de vodka o ron a tope. “Juanito Tergal” contribuirá a ser una media versión de un trabajillo de antaño que la ponen a cien. Lo bueno si breve, dos veces bueno. Dicen. Maxi puente y anticipo de su próximo trabajo que vendrá hacia principios de diciembre.

"Hoy es el futuro" (1993)
Son muchos los años tirando de la misma burra. Son muchos los discos que han ido pariendo. Son muchas las vicisitudes vividas. Son muchos los conciertos dados. El punk y el rock vasco siempre ha tenido como estandarte a los de Agurain-Salvatierra. En esta nueva entrega disquera refuerzan todos los entramados musicales del disco “Negro” anterior. Solventan con facilidad la tarea de crear nuevos himnos musicales y se denota un buen saber. Rompen con el molde del punk, se sitúan en nuevas cargas estilísticas sonoras. Los ritmos rápidos y rompedores atronan a una particular intensidad. Potencia en la batera y al bajo. Guitarras profundas y rasgantes. Garganta furiosa y ágil. “La vida sigue su curso a un tiempo cruel”. Letras con tintes típicamente polleros. Hoy y ayer siguen siendo futuro. La Polla Records no cede en el empeño.
ritxi aizpuru.

“Han pasado nueve años desde que Fernando, Abel, Txarli, Sumé y Evaristo se reunieron por primera vez en su Agurain natal para formar un grupo que iba a ser La Polla. El no tener ni idea de música no representaba ningún problema, lo importante era machacar, meter ruido, gritar, desahogarse, al igual que esos punks ingleses que tanto éxito tenían, los Sex Pistols, pero con la peculiaridad y el estilo que confiere el vivir en su pueblo de 10.000 habitantes.
Pasa el tiempo y los de La Polla siguen sin saber afinar, pero se van conjuntando para que Evaristo lance por la boca las ideas y pensamientos que bullen por su cabeza. Estamos ya en la década de los ochenta y el panorama político, social y musical es, para muchos, desesperante. Ya no hay revolución posible. Realmente todo estaba atado y bien atado. “Nada nos mueve, no hay esperanza, ¡venganza!”
La pequeña venganza para La Polla consistía en subirse a un escenario para, a ritmo frenético, escupir las cuatro verdades que todos sabían pero que nadie decía. “No quieren vernos pero aquí estamos, marcándonos nuestra pequeña venganza”. La mili, el circo electoral, la desfachatez de los políticos y una sátira al consumismo fueron los primeros temas que La Polla (ya con la coletilla) Records convirtieron en canciones para ser grabadas por un sello discográfico navarro que empezaba a descubrir el negocio del rock’n roll. Era el año 1983 y Nafarock editaba para Soñua un lp con cuatro canciones de los de Agurain. Para entonces La Polla apenas había tocado en cuatro ocasiones, una de ellas, la fundamental, la dieron el la Plaza de los Fueros de Gasteiz, en San Prudencio en 1982, compartiendo cartel con otro grupo que haría igualmente historia, Hertzainak, en un concierto subvencionado por la Diputación.
Promovidos desde Soñua, La Polla Records empieza a viajar, van a Pamplona y a Tudela, lugar en donde, en un concierto anti-OTAN, los grupos actuantes son agrupados bajo el denominador de rock radical vasco. Concepto que al cabo del tiempo hizo correr ríos de tinta y fue motivo de sesudos estudios y análisis dignos de tesis doctorales y que en principio no fue sino una magnífica etiqueta con la que identificar un producto que había que vender.
De esta manera, en febrero de 1984 Barricada, Hertzainak, y La Polla Records se presentan en Madrid como grupos de rock radical vasco, que un pequeño sello discográfico navarro, Soñua, está dispuesto a editar.
Cuando meses después aparece “Salve”, el primer álbum de La Polla, la conmoción es total. El disco rompe y rasga. Catorce sencillas canciones que a ritmo de rock definían un estado de ánimo y unas sensaciones que eran compartidas por miles de jóvenes. Todo el disco iba en plan mala leche contra el poder, la represión, la hipocresía, la alienación, el autoritarismo, la moda consumista, y todos los pilares en los que se asienta el sistema. Desenmascaraba verdaderos delincuentes y avisaba sobre el peligro de la estupidez. Hay que usar el coco.
El éxito de “Salve” fue arrollador, no sólo en Euskal Herria sino en el resto del Estado. Las ventas de discos se dispararon. Soñua quería preparar el segundo y a los de La Polla se les llamaba para tocar en los sitios más dispares. A todo esto seguían sin local fijo de ensayo y algunos currando hasta las nueve. Ya no se podía pedir permisos en el trabajo, así que había que cambiar de trabajo. Entre el “Salve” (1984) y el “Revolución” (1985) los miembros de La Polla deciden dedicarse en exclusiva al grupo. La aparición de su segundo disco no hace más que corroborar el éxito del primero, a pesar de que la grabación se hace sin tomarse demasiado en serio por parte de La Polla que no dejaba de tocar semana tras semana.
La Polla Records se hicieron populares sin pretenderlo, empezaron a vivir la música y otros quisieron aprovecharse, las contradicciones empezaron a surgir. En agosto de 1985 Evaristo declaraba:
“Tenemos que montárnoslo de tal manera que lo que hagamos sirva para algo, ya que estamos comiendo del asunto... yo que sé, utilizar la música y las letras, y todo para mover a la gente. Luego te entran muchas dudas de si lo que haces sirve realmente para algo, pero en el momento en el que las dudas sean la confirmación lo dejaremos. Porque una cosa está clara, nosotros cada vez decimos las cosas más fuertes en las letras, y cada vez vamos más a fondo, así que en algún viaje nos van a dar el palo, o sea, La Polla Records tiene final, eso está claro”.
Exacto, todo tiene final cuando llega su hora, pero afortunadamente aún no ha llegado esa hora para La Polla, a pesar de todos los palos que se les ha lanzado. La primera embestida fue en los San Isidros de 1986, cuando el Ayuntamiento de Madrid les acusó de ser causantes de los disturbios ocurridos el día de su concierto y sugirió a todos los ayuntamientos socialistas del país la no contratación de La Polla. Este hecho fue aprovechado por los medios de comunicación para desacreditar a La Polla Records en particular y a los grupos vascos en general, presentándolos como meros instrumentos de formaciones políticas de tendencias terroristas. Los de Agurain no son tontos y a base de palos van aprendiendo y espabilando, intentando no ser utilizados y manipulados. Metidos como están en la industria del espectáculo deciden, después de no aclararse con los números que les presenta Soñua, dejar ésta y montar su propio sello discográfico, Txata Records, para llevar el asunto de manera más coherente. La Polla se embarca con otros colegas en producir su propio disco “No somos nada”, para dejar las cosas en claro, y la experiencia es desastrosa. Una vez más vuelven a sentirse manipulados y defraudados. El disco no sale como ellos querían y la frustración está empezando a hacer mella dentro de La Polla Records, que llevan tres años sin parar. A finales de verano pasado una discusión más fuerte de lo habitual entre Evaristo y sus colegas hace correr el rumor de la disolución. Cuando la tensión disminuye y se ha podido recapacitar, los de La Polla comprenden que aún no ha llegado el final. Sus antiguos interlocutores de Soñua, ahora en Oihuka, les ofrecen la posibilidad de grabar un nuevo disco pasando de royaltis y pagándolo como si de un fichaje se tratara, y aceptan. Así surge y nace “Donde se habla”, el cuarto álbum de La Polla, el que supone una reconciliación con ellos mismos, una vuelta a los escenarios con la cabeza bien alta y una nueva etapa en el camino de esta banda pionera que ha hecho escuela e historia.
Pablo Cabeza.

"Bajo presión"
“Qué bonito nuestro amor en el 68
Tú tenías cuatro años
yo tenía ocho”
Abenturazalea ez da abenturak gertatzen zaizkion norbait, hauek sortarazten dituena baizik. Eta La Polla Records musika arloan abenturazalea da, egoerak eta doinuak sortarazten. Horretan dihardute azken hamahiru urte hauetan euren herria den Agurain txiki horretatik iraultzen musikaren sareak. Nahiz eta denborak aurrera egin, oraindik badago zer komunikatua. Begirada xume batez, ekar dezagun bi hitzetan La Polla Records-en historia paregabea.
1981ean sortu zen gutxi gora-behera eta ekitaldiak han hemen eman zituzten. Lehendabiziko lp-a “Y ahora qué?” (lau kanta ospetsu haiekin) 1.983 argitaratu zen, eta duela hamar urte “Salve” paregabea. Kantu garbiak, errazak eta zanpakorrak. Hamar urte beranduago, euren hamargarren lan luzea. “Bajo Presión”, kontatu gabe noski, estreineko E.P. hori eta Barman maxia. Eta “En directo” kontatuta, nahiz eta La Pollak esan hau ez dela sorkuntza lana. Beraz, historian sartzeko datuak dira.
Gero, 1985ean “Revolución” eta gero “No somos nada”. Erreskan diskoa joan eta diskoa etorri. Gatozen eurren hamargarrenera, “Bajo Presión”-era.
Bi txandatan grabatutako diskoa dugu. Lehena iraila bukaera eta urrian. Urrian bertan Argentinara joan, iaz bezala, han ekitaldi pare bat eskeini eta bueltan grabaketa bukatzera urriaren azken egunetan eta azaroan. Jean Phokas izan dute grabaketa arduraduna eta produktorea ere. Derrigorrez, hiru xehetasun bereiztu behar dizkiogu “Bajo Presión” honi. Lehena, aurrekoak baino gitarrazale eta erritmo biziagoduna moldatu dute. Rockeroagoa. Gitarren presentzia nabarmendu egiten da, beste ikutu bat eransten dio erabili den “soldano-ak”. Bigarrena: amodio kanta bat sortu dute. Sentimenduak dira nagusi “La Futbolera-n”, horren hasierako esalditxoa duzue orri honen goian. Hirugarrena, ahotsak garden, ozen eta letrek betiko mingostasuna, errebeldia usaina. Gaztaroa ez da iraunkorra, ez da adina, baizik eta jarrera. Ez dute euren oldartasuna erretzen, errenuntziaz ez dute helburu egiten. Presiopean irauteko gai, burua tornilopean loturik eta bestalde “Lex eta justitia” mailutan.
Azala eta diseinua Manolo Gil-i eskertu behar eta barruko irudia Calvo-ri.
“Y ahora qué?” 1983
“Salve” 1984
“Revolución” 1985
“No somos nada” 1987
“Donde se habla” 1988
“En directo” 1989
“Ellos dicen mierda, nosotros amén” 1989
“Los jubilados” 1990
“Barman” 1991
“Negro” 1992
“Hoy es el futuro” 1993

 
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